En una entrevista concedida a RTV Vilafranca, nuestro gerente, José Andrés Arribas, ha analizado el impacto que ha tenido en el sector el accidente ferroviario ocurrido el 20 de enero en Gelida (Barcelona) —y no el posterior accidente registrado en Adamuz—, así como el cierre temporal del túnel de Rubí y sus consecuencias para el transporte ferroviario de mercancías en España.

https://www.rtvvilafranca.cat/2026/02/el-transport-de-mercaderies-per-tren-va-recuperant-i-demana-millor-planificacio/

Un balance “catastrófico” tras dos meses de disrupciones

Un mes después del accidente de Gelida, la operativa comienza a recuperar la normalidad. Sin embargo, el balance de los dos últimos meses ha sido, en palabras de Arribas, “catastrófico” para el transporte ferroviario de mercancías.

La crisis de Rodalies y las limitaciones derivadas del cierre del túnel afectaron directamente a la circulación de trenes de mercancías, evidenciando un problema estructural de fondo.

“La situación ha puesto al descubierto la falta de resiliencia de la red ferroviaria.”

Cuando la infraestructura no dispone de alternativas suficientes ni de capacidad flexible, cualquier incidencia relevante termina impactando de forma desproporcionada en el tráfico de mercancías.

Una cuota del 4% que demuestra el enorme potencial de crecimiento

Durante la entrevista, Arribas recordó que España ha priorizado históricamente la red de carreteras y, en el ámbito ferroviario, la alta velocidad para pasajeros. Como consecuencia, el transporte ferroviario de mercancías mantiene una cuota muy reducida, en torno al 4%.

Esta cifra, sin embargo, no solo refleja una debilidad estructural, sino también un amplio margen de crecimiento.

El ferrocarril contamina menos y, con los datos en la mano, es más seguro que otros medios de transporte.

En un contexto marcado por la descarbonización y la necesidad de cadenas logísticas más eficientes, el impulso del ferrocarril se convierte en un elemento estratégico para el país.

Separar tráficos y reforzar la interoperabilidad

Entre las medidas necesarias, Arribas defendió la conveniencia de separar de forma efectiva el tráfico de pasajeros y el de mercancías, para evitar que uno penalice al otro en situaciones de tensión operativa.

Asimismo, subrayó la importancia de mejorar la interoperabilidad con el resto de Europa, un factor clave para la competitividad del transporte ferroviario español dentro de los grandes corredores internacionales.

Objetivo 2030: alcanzar el 10% de cuota ferroviaria

Arribas valoró positivamente la actitud del Ministerio de Transportes, que se ha fijado como meta alcanzar el 10% de cuota ferroviaria en el transporte de mercancías en 2030.

No obstante, insistió en que este crecimiento requiere algo más que objetivos numéricos:

Es necesaria una planificación “inteligente y consensuada” que permita mejorar la red ferroviaria del Estado.

Una planificación que incorpore visión estratégica, coordinación institucional y diálogo con los operadores será esencial para construir una red más resiliente y preparada para absorber el crecimiento futuro.

Convertir la crisis en una oportunidad

La entrevista deja un mensaje claro: el transporte ferroviario de mercancías ha atravesado un periodo especialmente complejo, pero también se encuentra ante una oportunidad histórica.

La recuperación operativa ya está en marcha. Ahora el desafío es fortalecer la infraestructura, ganar cuota modal y consolidar el papel del ferrocarril como eje central de una movilidad más sostenible, eficiente y competitiva.